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HADAS Y DUENDES

 

 

 

¡¡.... HADAS....!!

 

 

 

 

 

 

FG

 

 


* Soñé con un hada *


Como gotas cristalinas de rocío
sentí tus labios posarse en los míos.
Era el alba que me despertaba...
Y el sol que se asomaba entre los pinos.
Sentí el murmullo de pájaros alrededor mío.
Que me levitaban hacia el cielo.
En un vuelo mágico ¡Divino!
¡Existen las hadas! Su flauta he oído.
Me han rozado los tules de su níveo vestido.
Y a su paso ha dejado perfumado el camino.
Un ramo de estrellas quedó suspendido.
Olvidado quizas...para comprobar que ha venido.
A devolverme los sueños, que ayer he perdido.
La gramilla está verde, como esmeralda, su brillo.
Despierto de mi letargo, y aún no lo asimilo.
Que estuviste con ella, en las páginas de mi libro.
Las huellas de tus dedos, son el más bello signo.
Que el duente de mis versos hoy estuvo conmigo.
Me besó los labios... con sabor a licor fino.
Desperté de mis sueños y bajé corriendo al río.
Y el rumor de sus aguas , era un sagrado himno.
Un canto de amor, como nunca ¡Nunca! he oído.
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¡EXISTEN LAS HADAS!... SU FLAUTA HE OIDO.

 

 

 

 

 

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¡BIENVENIDO AL ESTRAÑO PERO MARAVILLOSO MUNDO DE LOS SERES MAGICOS!

 

 

La leyenda del duende Pedro

Cuentan las leyendas que había una vez un duende al que llamaban Pedro. Nadie sabía de dónde venía y nadie lo había visto nunca, pero todos sabían que era de color azul.
Dice mi padre que el azul es el color de la felicidad y la alegría, yo no lo sé, soy feliz y me gustan todos los colores, el azul también.
Pedro era un duende muy juguetón, de hecho era un duende niño, había sido condenado por las hadas ha ser eternamente niño.

 Pedro cuando era un niño como nosotros, era muy malo, nunca sonreía, siempre les estaba pegando e insultando a otros niños, no estudiaba y no les hacía caso a los profesores, ni a sus papás…siempre estaba castigado, pero aún castigado daba miedo. 

Cuando creció y fue un hombre grande muy grande, era todavía más malo.

Les reñía a los niños cuando los veía jugar, les cogía los dulces y se los guardaba en los bolsillos de sus pantalones que eran enormes, rotos y sucios.
A su paso todo se volvía oscuro, se levantaba un viento frío y los árboles temblaban de miedo.

Los niños corrían a esconderse, para que no les robara sus juegos. Las personas mayores se guardaban de verle a los ojos porque les quitaba la alegría y no volvían a reírse nunca ni a ser felices…

Pedro daba mucho miedo, nadie sabía donde vivía, aparecía entre las sombras y entre la oscuridad y entre ellas desaparecía.

Se cree que tenía un castillo en lo alto de la montaña, pero nadie se atrevía a subir.

Siempre había mucha niebla y se escuchaba el ulular del viento, y graznar de las aves o algo que se les pareciera; nadie sabía a ciencia cierta que habitaba tras la niebla. 
 
Poco a poco la situación iba haciéndose insostenible, y Pedro se apoderaba de los juegos de los niños, de su alegría y espíritu.

El pueblo se estaba convirtiendo en un lugar muy triste.

Ante tal situación los ancianos del pueblo, que son los que más saben, decidieron pedir ayuda a las hadas y contarles lo que estaba ocurriendo

que el pueblo perdía la alegría y  el espíritu de juego de los niños.
Entonces las hadas al enterarse, y comprobar lo que estaba ocurriendo, tomaron la decisión de castigar a Pedro por ser tan malo. Y con sus varitas mágicas, pues necesitaron más de una, hicieron un conjuro que decía así:

Pedro, has sido muy malo, has quitado la alegría a los niños, y les has robado sus juegos. Te condenamos a convertirte en un duende niño por los siglos de los siglos.

Vagarás en cada corazón y en cada espíritu de niño y no lo abandonarás nunca.

Volarás con el viento repartiendo alegrías, te mecerás en las copas de los árboles cantando con los pájaros pintarás  arco iris en el azul del cielo y ése será tu color, el color del universo, el color de la felicidad. Allá donde un niño  esté triste tú lo harás sonreír allá  donde un niño no tenga con quién jugar, tú jugarás con él… allá donde un niño esté enfermo o tenga miedo, tú velarás sus sueños. Vuela Pedro…vuela…por el poder de las hadas, por la magia de nuestras varas vuela Pedro…vuela…a partir de ahora eres un duende…sssssssssssschhhhhhhhhhhhhh…
  

Y desde entonces en cada niño habita un duende, en cada persona vive una magia muy especial, unos la mantienen a través de los años, otros la pierden. Unos siguen siendo niños y descubriendo cada día la vida, la capacidad de soñar, de jugarde pisar los charcos cuando están sonriendo, de abrazarse a la tierra, de darle un beso a un árbol porque te hizo cosquillas con una mano,de pintarse la cara color de arco irisy ser una cometa que lleva el viento haciéndole caricias a las nubesde cantar con los pájaros canciones azulesmelodías de juegos que nacen en los aromas de las flores silvestresde correr por el campo gritando muy fuerte cogidos de la mano de Pedro Pedro nos acompaña todos los días, es muy rápido, dice mi padre que como un rayo, nunca vi un rayo, pero yo veo a Pedro, mi padre no lo sabe, y Pedro y yo nos reímos, es nuestro secreto. Pedro me cuenta historias, tiene la voz muy, muy aguda, es azul y es muy simpático, siempre le hacemos bromas a mi padre…jajaja…cómo nos reímos…le movemos las columnas y las puertas para que se choque con ellas, y no le avisamos, también le movemos los charcos…jajaja…pero después le contamos cuentos y cantamos canciones. Mi padre también se ríe mucho. Él no lo sabe, pero yo sé que él es Pedro, es mi duende favorito, es un niño mayor, a veces está un poco loco, pero Pedro es así, los duendes siempre son un poco locos.  Dice mi padre que tengo que cuidar muy bien a Pedro para que no me abandone nunca, yo siempre comparto todo con Pedro, le doy galletas, alguna gominola  le dejo mis peluches mis pinturasyo le quiero mucho, a veces me enfada, me hace cosquillas en un oreja, luego me despeina, mueve el viento muy fuerte, se me mete en un bolsillo, es un poco travieso, pero él me quiere mucho. Siempre vamos juntos para cama, él a veces no quiere ir, y yo le tengo que reñir, porque por las mañanas no hay quien lo levante para ir al colegio. Siempre va conmigo. Sí…ya voy Pedro…vale, ahora jugamos…

Bueno os tengo que dejar Pedro me llama.

Ésta es la leyenda de Pedro el duende y la magia de ser niño. Mientras existan duendes como Pedro, la vida seguirá escribiéndose con colores…Voy…Pedro…

 

 

FG

 

TE INVITO A QUE TE ADENTRES EN EL MARAVILLOSO MUNDO DE ESTOS DOS MAGICOS SERES....

 

 

 

 

fg

 

 

¡¡....DUENDES....!!

 

 

 

 

 

 

FG

 

 

LOS DUENDES SOÑADORES

 

Duermen los duendes del sueño

en un bostezo redondo,

cuna de aire en el aire,

colchón circular y hondo.

 

De un bostezo a otro

van saltando los duendes.

Duermen de a retazos

¡Sólo ellos se entienden!

 

Sueñan que sueñan los duendes

con arco iris de bufandas

bajo sábanas de párpados

Y frazadas de pestañas.

 

Cuando los bostezos se rompen

- Cunas de aire quebradas –

Caen los duendes del sueño

a dormir sobre mi almohada.

 

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ROSELIA MADRIGAL GUTIERREZ
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